Jornada de sensibilización en el IES Rego de Trabe

Esta mañana celebramos una jornada de sensibilización en el IES Rego de Trabe, donde el alumnado de 4º de ESO y 1º de Bachillerato tuvo la oportunidad de conocer a Fer, Chus, Vanessa y Lucía personas usuarias de ASPACE Coruña. La sesión no solo permitió un encuentro humano directo, sino que también sirvió para profundizar en aspectos clave relacionados con la parálisis cerebral y las necesidades específicas que pueden acompañarla.

Durante la presentación inicial, los y las representantes de ASPACE compartieron cómo es su día a día viviendo con parálisis cerebral, una condición neurológica que afecta al movimiento, la postura y, en algunos casos, a la comunicación. El alumnado descubrió que la parálisis cerebral no es una enfermedad progresiva, sino una lesión que se produce en el cerebro en etapas tempranas del desarrollo, y que sus manifestaciones son muy diversas: desde dificultades motoras leves hasta limitaciones más severas que requieren apoyos continuos. Esta explicación ayudó a romper ideas preconcebidas y a comprender mejor la variedad de situaciones que pueden darse dentro de un mismo diagnóstico.

Uno de los temas que más interés generó fue el de la disfagia, una alteración en la deglución que dificulta tragar alimentos o líquidos con seguridad. Las personas usuarias e Iria Robles,  trabajadora de ASPACE, explicaron cómo esta dificultad puede provocar atragantamientos o infecciones respiratorias si no se gestiona adecuadamente. A partir de ahí, el alumnado conoció la importancia de la alimentación texturizada, una adaptación fundamental para muchas personas con parálisis cerebral. Se habló de cómo modificar la consistencia de los alimentos —triturados, espesados o gelificados— permite comer de forma segura y digna, manteniendo el placer por la comida y evitando riesgos. Este aspecto, habitualmente desconocido para la mayoría, abrió un espacio de reflexión sobre la cantidad de apoyos invisibles que pueden ser necesarios en la vida cotidiana.

La jornada avanzó con un diálogo cercano en el que el alumnado pudo preguntar, comentar y compartir impresiones. Surgieron conversaciones sobre autonomía, comunicación alternativa, barreras arquitectónicas y el papel de la tecnología como herramienta de apoyo.