Jornada de sensibilización con Cruz Roja en el IES Saturnino Montojo

El IES Saturnino Montojo acogió esta mañana una nueva jornada de sensibilización en el marco del proyecto Talentos Inclusivos. La sesión fue conducida por el equipo de Cruz Roja A Coruña, que presentó al alumnado el proyecto “Ponte en su piel”, una experiencia diseñada para comprender de forma vivencial las limitaciones y emociones que experimentan muchas personas mayores.

La actividad, en la que participaron 23 estudiantes de 1º de bachillerato  junto a su profesora Elisa Moreira, comenzó con una dinámica de role playing ambientada en un entorno hospitalario. A través de esta representación, el alumnado reflexionó sobre situaciones en las que, de manera habitual, se excluye a las personas mayores de la conversación, dirigiendo la información únicamente a sus acompañantes. Esta primera parte permitió abordar la dimensión emocional del envejecimiento, poniendo el foco en la sensación de no ser escuchado o de perder autonomía en decisiones importantes.

La segunda parte de la jornada se centró en la simulación física del envejecimiento mediante un traje que reproduce las limitaciones de una persona de unos 85 años. El equipo de Cruz Roja explicó cada uno de sus componentes:

  • Calzas con suela inestable, que dificultan el equilibrio.
  • Prótesis en articulaciones para simular rigidez y artrosis.
  • Pesos en muñecas y articulaciones, que generan fatiga.
  • Guantes que limitan movilidad y tacto, reproduciendo dificultades en la motricidad fina.
  • Simulador de dolor de espalda y simulador de espalda encorvada.
  • Chaleco de 15 kg, que comprime el diafragma y reduce la capacidad pulmonar.
  • Cascos que simulan hipoacusia.
  • Gafas que reproducen pérdida de visión, como cataratas.

Una de las alumnas se ofreció a probar el traje completo, realizando un recorrido por el aula y enfrentándose a varias tareas cotidianas. Su experiencia sirvió como punto de partida para que el resto del grupo comprendiera la complejidad de acciones que normalmente damos por hechas.

Después, el resto del alumnado tuvo la oportunidad de probar individualmente los distintos elementos del traje, experimentando de forma aislada las limitaciones visuales, auditivas, motoras o de equilibrio.

Con el traje o con algunos de sus componentes, el alumnado realizó varias actividades habituales:

  • Comprar el pan y pagar, simulando la dificultad de manejar monedas o billetes con movilidad reducida.
  • Enviar un mensaje de WhatsApp, experimentando cómo la pérdida de visión o la falta de precisión en los dedos ralentiza y complica la comunicación.
  • Manipular objetos pequeños, como verter azúcar en una taza, utilizando guantes que simulan temblores, similares a los del párkinson.
  • Caminar y girar, comprobando cómo el peso adicional y la inestabilidad afectan al equilibrio y la seguridad.

Estas dinámicas permitieron al alumnado comprender de forma directa cómo tareas aparentemente simples pueden convertirse en auténticos desafíos cuando existen limitaciones físicas o sensoriales.