Segunda videoconferencia del IES Agra do Orzán junto a ASPACE, APAMP y CITIC

La mañana de hoy estuvo marcada por una nueva videoconferencia entre el alumnado del IES Agra do Orzán, representantes de ASPACE Coruña y APAMP, y el investigador Carlos Vázquez del CITIC. La videoconferencia, organizada por Talentos Inclusivos, permitió revisar los avances de dos retos tecnológicos que el centro está desarrollando: una cortina que cierre sola con mando o pulsador, propuesto por ASPACE Coruña y el desarrollo de un brazo robótico para tareas de cocina, propuesto por APAMP.

El primer reto “sistema automatizado de cortina”, busca facilitar el control de una cortina que se abra y cierre mediante un mecanismo accesible, adaptado a las necesidades del entorno. Durante la sesión, se abordaron las dificultades técnicas que han surgido con el sistema actual, ubicado en el tragaluz del techo, y que ha presentado problemas eléctricos y de funcionalidad. ASPACE propuso una alternativa más viable: trasladar el sistema a la puerta que da al jardín. Esta solución permitiría un acceso más directo y una instalación más sencilla.

El segundo reto, propuesto por APAMP, se centra en el desarrollo de un brazo robótico para tareas de cocina, especialmente diseñado para manipular latas de alimentos. El equipo técnico presentó las características del caso concreto: latas de entre 10 y 12 centímetros de altura, 6 a 7 centímetros de diámetro y un peso aproximado de 400 gramos. Mientras el recipiente donde se deben volcar permanece fijo, la posición de la lata puede variar, lo que añade complejidad al diseño del sistema.

Carlos Vázquez planteó el dilema entre lo factible y lo deseable, señalando que los brazos robóticos más económicos suelen ser poco fiables, aunque existen modelos asequibles que podrían adaptarse al proyecto. Se mencionó una lista de opciones compartida por APAMP, quien deberá coordinarse con el equipo para definir qué modelos son viables y qué formación necesitará el alumnado del IES para programarlos. En este sentido, se discutió la posibilidad de adquirir un brazo programable y entrenar al centro en su uso, con apoyo del CITIC.

Uno de los aspectos más relevantes fue la programación del robot para replicar con precisión los movimientos necesarios para manipular las latas. Carlos explicó que incluso pequeñas variaciones pueden provocar errores, por lo que se propuso incorporar una cámara que permita identificar automáticamente la posición de las latas y ajustar el sistema con mayor flexibilidad. También se debatieron soluciones para detectar la presencia de una lata mediante sensores infrarrojos o láser.

Otro desafío técnico abordado fue la automatización del proceso de volcado del contenido de las latas. Carlos explicó que no siempre es fácil saber si una lata está vacía, especialmente si contiene productos como mermelada. APAMP propuso evitar complicaciones innecesarias y confiar en la probabilidad de que el contenido caiga naturalmente, complementando el sistema con secuencias preestablecidas y sensores que detecten si el recipiente está ocupado.

El equipo acordó comenzar con un caso sencillo: programar un brazo robótico para vaciar una lata de tamaño y peso específicos en un recipiente fijo. Carlos propuso cuatro alternativas de sensores para detectar si la lata está presente: láser, infrarrojo, ultrasonidos y sensores de peso. Se sugirió dividir el trabajo en paquetes, de modo que un grupo se encargue del control del robot y otros desarrollen los sistemas de sensores.

Finalmente, se discutieron las opciones de agarre robótico para las latas, valorando diferentes tipos de pinzas y la necesidad de incorporar sensores que permitan ajustar la fuerza de sujeción. Se acordó que los equipos de CITIC y APAMP se encargarán de seleccionar y adquirir el brazo robótico más adecuado.